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domingo, 12 de noviembre de 2017

LEGISLACION DE ESTUPEFACIENTES EN ANDORRA (NADA DEBERÍA ESTAR PROHIBIDO)

Ya me dijo mi buen amigo Ánchel Cortés que no consumiera tóxicos en Andorra. Lo cierto que tomé una raya de cocaína que alguien había dejado hecha en el baño del Hostal.
 Este año 2017 cuando ingresé en la Unidad de agudos del Hospital San Jorge de Huesca, un tal José Luís, oriundo de Monzón. Me conto que a tres montisonenses por una postura de menos de 15 gramos les cayeron 8 meses. Y lo que debieron pagar de fianza los pobres. En el BOPA bolletí Oficial del Principat de Andorra, se recojen varias sentencias de este tipo. Hasta 4 años por un petilla.
 Pero vayamos a la madre del cordero, ¿Por qué está tan penado? Tal vez el poder del obispo porque en tiempos inmemoriales ya los cátaros le daban al alpiste, ¿desde cuando esa criminalización del canabis o el hachís.
En un país que loq ue más exporta es tabaco, lo ideal para aderezar los cigarros de marihuana y hachís. ¿Y en los tiempos antes del nylon, donde todo era de cáñamo, se fumaría entonces? ¿lo sabe Emmanuel Macron? EL obispo seguro, bajan a su pueblo a irse de putas y a fumarse los trocolos.
Busco en hojas desordenadas preguntas con semilla de respuesta ¿Tal vez sea el poder de La Obra?
Les dejo aquí después de la reflexión la legalización vigente sobre estupefacientes en el país vecino en el que también está penado el Botellón. Después de está intrincada reflexión les dejo la legislación vigente sobre estupefacientes, sacada de canabis café un portal web.

 La legalidad relativa al cannabis en Andorra está recogida en el Código Penal de 21 de julio de 1990, en cuya exposición de motivos se dice que dicho Código Penal recoge y codifica los siguientes aspectos penales: a) la jurisprudencia del Tribunal de Corts complementada sucesivamente por normas penales específicas que tipificaban algunos delitos; b) determinadas codificaciones parciales muy elementales como las de las contravenciones penales o faltas, conducción de vehículos bajo la influencia de las bebidas alcohólicas, etc.; y c) el código de delitos menores y contravenciones penales.

Existen en el código en cuestión cuatro libros: el primero dedicado a normas generales, el segundo dedicado a los delitos mayores, el tercero a los delitos menores y el cuarto a las contravenciones penales.

Entre los delitos mayores se incluyen en el Título II dedicado a los delitos contra la sociedad un capítulo específico dedicado a la salud pública. En él se castiga entre otras cosas el cultivo con penas de prisión de hasta cinco años y la propaganda o la promoción de cualquier tipo de droga con pena también de prisión de hasta cinco años. Y lo que es más grave, castiga con penas de hasta tres años de prisión la tenencia de drogas “duras” para el propio consumo.

En concreto, el artículo 161 establece que “la introducción, la exportación, la fabricación, el transporte, la cesión o cualquier forma de tráfico ilícito de drogas tóxicas o la tenencia de estas sustancias con alguno de esos fines será castigada con pena de prisión de hasta veinte años. Cuando se trate de pequeñas o mínimas cantidades de droga serán de aplicación los artículos 163, 164 y 169”.

Artículos 162.- La asociación de diversas personas con la finalidad de cometer la infracción más arriba señalada será castigada con una pena de hasta diez años de prisión.

Artículo 163.- El cultivo, el ofrecimiento, la cesión de drogas tóxicas, la introducción, la exportación de estas sustancias así como el transporte y la tenencia siempre que sea en pequeñas cantidades serán castigados con pena de prisión de hasta cinco años, salvo lo dispuesto en los artículos 296 y 297 de este Código.

Artículo 164.- El favorecimiento del uso de la droga, la venta o la cesión en pequeñas cantidades, en perjuicio de menores de dieciocho años o de incapacitados , así como la venta o cesión en establecimientos frecuentados por menores de esa edad, serán castigados con pena de prisión de hasta diez años.

Artículo 165.- El ofrecimiento, la cesión, la introducción de cualquier sustancia presentada falsamente como sustancia con efectos de droga tóxica serán castigados con pena de prisión de hasta cuatro años.

Artículo 166.- El que ceda a otro, mediante engaño, droga con la apariencia de producto inocuo será castigado con pena de ocho años de prisión.

Artículo 167.- El que adultere o transforme las sustancias a que hace referencia este capítulo incrementando el peligro para la salud de las personas será castigado con la pena de prisión de hasta diez años.

Artículo 168.- La propaganda o promoción de cualquier droga tóxica serán castigadas con prisión de hasta cinco años.

Artículo 169.- El uso así como la tenencia o la introducción de mínimas cantidades de drogas tóxicas, que no sean de tipo cannabis, para el propio consumo serán castigados con pena de prisión de hasta tres años.

Artículo 170.- En todos los casos mencionados anteriormente, el Tribunal podrá disponer que el tiempo de internamiento en un centro adecuado o el periodo de cura de desintoxicación serán de abono a la pena impuesta en parte o totalmente.

Artículo 171.- Además de las penas señaladas, se podrá inhabilitar a perpetuidad a los culpables que posean títulos sanitarios o farmacéuticos de cualquier clase o sean autoridad, funcionario público o educador, si existiese en la comisión del delito abuso de cargo, oficio o profesión.

Artículo 172.- Podrán ser decomisados todos los vehículos, instrumentos y efectos utilizados para la comisión del delito y las cantidades obtenidas, y clausuradas temporalmente o definitivamente los establecimientos o las empresas utilizadas para el tráfico.

Artículo 173.- Los que, sin estar debidamente autorizados, elaboren o trafiquen con medicamentos o sustancias nocivas serán castigados con la pena de tres años de prisión.

Artículo 174.- El que altere bebidas o alimentos de tal manera que puedan ser nocivas para la salud de las personas o venda los productos adulterados, será castigado con la pena de cuatro años de prisión.

En el libro Tercero, relativo a los delitos menores, existe el título III dedicado a los delitos (menores) contra la salud pública se castiga, entre otras cosas, el consumo en grupo o en público de cannabis o droga similar con pena de hasta seis meses de prisión y con igual pena la introducción en el Principado de cantidades mínimas de hachís para el propio consumo. Ahí es ná. Dejan a Corcuera como un auténtico chaval.

En concreto:

Artículo 297.- El consumo en grupo o el consumo en público, o en lugar público, de cannabis o estupefaciente de toxicidad similar será castigado con pena de hasta seis meses de prisión.

Artículo 298.- Con la misma pena prevista en el artículo anterior será castigado el que introduzca en el Principado una cantidad mínima para el propio consumo del mismo tipo de drogas.

Artículo 299.- En los casos de los dos artículos anteriores el Tribunal de Delitos Menores podrá adoptar las medidas curativas adecuadas e, incluso, disponer que el tiempo del internamiento del interesado en una establecimiento de desintoxicación o rehabilitación o el tiempo de curación se compute para el cumplimiento de la pena de privación de libertad.

Artículo 300.- El que expida o suministre comestibles o bebidas adulteradas o en mal estado, caducados o con ocultación o alteración de las menciones de composición o fecha de caducidad, será castigado con la pena de un año de prisión.

En el libro Cuarto, relativo a las Contravenciones penales, se incluye el artículo 350-3 en el que se dice que constituye contravención penal “la tenencia en cantidad mínima de cannabis o estupefaciente de toxicidad similar para el propio consumo, o el consumo individual y privado de los mismos estupefacientes”, estableciéndose en el artículo 351 que dicha contravención será penada conjunta o alternativamente con las penas de arresto de hasta dos meses, arresto domiciliario de la misma duración máxima, arrestos de fines de semana hasta un máximo de quince, multa de hasta 400.000 pesetas, amonestación privada o pública, retirada del permiso de conducir hasta dos años y decomiso de los instrumentos y efectos utilizados, añadiendo a continuación que “en el caso del apartado tercero del artículo 350, el Tribunal podrá adoptar las medidas curativas adecuadas e, incluso, disponer que el tiempo de internamiento del interesado en un establecimiento de desintoxicación se compute para el cumplimiento de la pena de privación de libertad”.

Pues eso, que no bromean estos andorranos

Así mismo adjunto dos vídeos uno mío y otro de los Rodríguez. QUe haría el bueno de Bob Dylan cuando fue al festival de blues de Andorra

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